No permitas que las articulaciones rígidas y dolorosas te detengan.
Vivir con artritis u otra forma de enfermedad articular degenerativa (DJD, por sus siglas en inglés) puede hacer que actividades cotidianas, como caminar, subir escaleras o incluso abrir un frasco, sean más difíciles de lo que deberían ser. Sin embargo, el dolor articular no es simplemente una “parte normal del envejecimiento” que tengas que aceptar. Existen tratamientos eficaces que pueden ayudar.
En el Connecticut Orthopaedic Institute, nuestros especialistas se toman el tiempo para comprender tus síntomas, tu estilo de vida y tus objetivos. Luego trabajan contigo para crear un plan de atención personalizado, ya sea que incluya cambios en el estilo de vida, medicamentos, terapia o cirugía.