Cirugía experta. Apoyo personalizado.

A veces la cirugía es la mejor manera de recuperar tu salud y calidad de vida. En el Digestive Health Institute te explicaremos por qué se recomienda una cirugía, qué puedes esperar y cómo te apoyaremos en cada paso del proceso.
Cirugía de vesícula biliar y vías biliares
Cuando la bilis no puede fluir con normalidad, puede causar dolor, infecciones y problemas digestivos. Estas cirugías restauran el flujo saludable de bilis para que puedas sentirte mejor y retomar tu vida diaria:
- Colecistectomía: extirpación de una vesícula biliar enferma o con cálculos, usualmente por vía laparoscópica o robótica.
- Derivación biliar (biliary bypass): crea una nueva vía para la bilis cuando los conductos están bloqueados.
- Hepaticoyeyunostomía: reconecta el intestino delgado con el hígado para restaurar el flujo de bilis.
- Litotricia/EHL: rompe cálculos en la vesícula o en los conductos biliares.
- EDGE: permite realizar una CPRE después de una cirugía de bypass gástrico.
Cirugía pancreática
Tu páncreas cumple funciones vitales en la digestión y en el control del azúcar en sangre. Cuando hay tumores, quistes o conductos bloqueados, estas opciones quirúrgicas pueden aliviar los síntomas y proteger tu salud:
- Resección pancreática: extirpa la parte afectada del páncreas.
- Pancreatectomía: remueve parte o todo el páncreas, a veces junto con órganos cercanos si es necesario.
- Procedimiento de Whipple (pancreaticoduodenectomía): elimina la cabeza del páncreas, la vesícula biliar, el conducto biliar y parte del intestino delgado, y luego se reconecta el sistema digestivo.
- Procedimientos de drenaje pancreático: alivian los conductos bloqueados o inflamados.
- Procedimiento de Puestow: conecta el conducto pancreático al intestino delgado para evitar obstrucciones.
Cirugía hepática y terapias avanzadas
Tu hígado trabaja todos los días para filtrar toxinas, almacenar energía y ayudar en la digestión. Cuando la enfermedad o los tumores lo afectan, estas terapias avanzadas pueden restaurar su función y proteger tu salud:
- Resección hepática: remueve el segmento afectado del hígado, que puede regenerarse con el tiempo.
- Trasplante de hígado: reemplaza un hígado que ha dejado de funcionar en ubicaciones seleccionadas.
- Ablación por microondas: destruye tumores hepáticos con calor dirigido.
- Embolización intravascular: interrumpe el flujo sanguíneo del tumor, a menudo combinada con otras terapias.
- Biopsia hepática: permite obtener tejido para diagnóstico.
Procedimientos endoscópicos y asistidos por ultrasonido
No todos los problemas requieren cirugía mayor. Con estas herramientas avanzadas podemos diagnosticar —y a menudo tratar— condiciones desde el interior del tracto digestivo, lo que significa incisiones más pequeñas, una recuperación más rápida y menos molestias:
- CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica): examina los conductos, remueve cálculos, coloca stents y alivia obstrucciones.
- EUS (ecoendoscopía): proporciona imágenes detalladas y permite biopsias con aguja fina del páncreas, los conductos biliares y estructuras hepáticas.
- Ultrasonido intraductal (IDUS): visualiza el interior de los conductos para detectar obstrucciones o tumores.