Lesión renal aguda frente a insuficiencia renal crónica

Los problemas renales pueden presentarse repentinamente (agudos) o a lo largo de un período de tiempo prolongado (crónicos). Muchas afecciones, enfermedades y medicamentos pueden crear situaciones que provocan problemas renales agudos y crónicos. La lesión renal aguda, que solía llamarse insuficiencia renal aguda, puede revertirse con más frecuencia que la insuficiencia renal crónica.

  • La lesión renal aguda (AKI, por sus siglas en inglés) suele estar causada por un evento que provoca la alteración en el funcionamiento renal. Las causas comunes incluyen infección grave, pérdida de sangre a causa de una cirugía mayor o una lesión significativa o el uso de algunos medicamentos.
  • La insuficiencia renal crónica (IRC) suele estar causada por una enfermedad a largo plazo, como presión arterial alta o diabetes, que daña lentamente los riñones y reduce su funcionamiento a lo largo del tiempo.

La presencia o ausencia de síntomas puede ayudar al médico a determinar si se trata de lesión renal aguda o de insuficiencia renal crónica.

  • Los síntomas de un funcionamiento renal reducido, como acumulación de líquidos o un desequilibrio de electrolitos, tienen más probabilidad de ocurrir con la lesión renal aguda, independientemente de por cuánto tiempo los riñones no hayan estado funcionando bien. Los síntomas pueden reflejar la causa real del problema renal.
    • Una obstrucción en las vías urinarias puede causar dolor al costado o en la zona lumbar (dolor de riñones), sangre en la orina o producción reducida de orina.
    • La deshidratación puede causar sed extrema, aturdimiento o sensación de desmayo, pulso rápido y débil, y otros síntomas.
  • Los síntomas de la insuficiencia renal crónica pueden no presentarse hasta que quede muy poco de la función renal. Otros problemas pueden presentarse con la insuficiencia renal crónica, tales como anemia y elevados niveles de fósforo en la sangre (hiperfosfatemia), junto con complicaciones causadas por la insuficiencia renal. Estas complicaciones no suelen aparecer hasta que la enfermedad renal lleva algún tiempo presente.

La mayoría de los casos de lesión renal aguda ocurren en personas que ya están en el hospital por otras razones. En estas personas, la lesión renal aguda suele diagnosticarse cuando las pruebas de rutina muestran un aumento repentino en los niveles de creatinina y de urea en la sangre (BUN, por sus siglas en inglés). Una acumulación de estos productos de desecho en la sangre indica una disminución en el funcionamiento renal. El médico comparará estos niveles con los de pruebas anteriores para determinar si el problema renal es agudo o crónico.

Una ecografía de los riñones también puede ayudar a determinar si los problemas renales son agudos o crónicos. Los riñones pueden tener un tamaño normal en cualquiera de las afecciones, pero cuando ambos riñones son más pequeños de lo normal, el problema suele ser la insuficiencia renal crónica.

Créditos

Revisado: 9 abril, 2026

Autor: El personal de WebMD Ignite
Comité de revisión clínica
Todo el material educativo de WebMD Ignite es revisada por un equipo que incluye médicos, enfermeras, profesionales sanitarios avanzados, dietistas registrados y otros profesionales de atención médica.

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