¿Qué es la radiación?
La radiación es energía que se propaga en forma de onda o de partícula. Algunos tipos de radiación pueden ser perjudiciales para la salud. A estos tipos se les denomina radiación ionizante. Cuando esta radiación es emitida por sustancias como el uranio a medida que se desintegran, se denomina radioactividad.
Aproximadamente la mitad de la radiación ionizante a la que estamos expuestos procede de la naturaleza. Se encuentra en las rocas, el suelo y la atmósfera. La otra mitad procede de fuentes creadas por el ser humano. Entre ellas se incluyen las pruebas y los tratamientos médicos, así como las centrales nucleares.
¿Cuáles son los riesgos de la exposición a la radiación?
Siempre existe el riesgo de que las células o los tejidos sufran daños al exponerse a cualquier cantidad de radiación ionizante. Con el tiempo, la exposición a la radiación puede provocar cáncer y otros problemas de salud. Pero el riesgo de que esto ocurra es reducido.
El riesgo de padecer cáncer a causa de la exposición a la radiación varía de una persona a otra. Depende de la fuente y la cantidad de radiación a la que se haya estado expuesto, del número de exposiciones a lo largo del tiempo y de la edad que se tenga en el momento de la exposición. En general, cuanto más joven sea la persona en el momento de la exposición a la radiación, mayor será el riesgo de padecer cáncer.
Por ejemplo:
- Una persona que se haya sometido a numerosas tomografías computarizadas desde una edad temprana tiene más probabilidades de padecer cáncer en el futuro que otra que no se haya sometido a ninguna o a menos de estas pruebas. Las tomografías computarizadas suelen usar más radiación que otras pruebas de rayos X. El riesgo de que un adulto padezca cáncer a causa de una tomografía computarizada es inferior a 1 entre 1000. El riesgo de que un niño padezca cáncer a causa de la misma tomografía computarizada puede ser mucho mayor.
- Un niño que haya recibido tratamiento con radiación para el cáncer a una edad temprana tiene más probabilidades de padecer otro tipo de cáncer más adelante en su vida.
- Una persona que haya estado expuesta a grandes cantidades de radiación a raíz de un accidente nuclear tiene más probabilidades de padecer cáncer que otra que no haya estado expuesta.
La exposición a pequeñas cantidades de radiación no provoca ningún síntoma. Sin embargo, la exposición a grandes cantidades de una sola vez puede provocar enfermedad por radiación y la muerte.
¿Cuáles son los distintos tipos de exposición a la radiación?
Algunas fuentes de radiación emiten mayores cantidades que otras. Por ejemplo, cuando se pasa por un escáner de cuerpo entero en el aeropuerto, se está expuesto a cantidades muy pequeñas de radiación. Sin embargo, si se vive cerca del lugar donde se ha producido un accidente nuclear, se está expuesto a grandes cantidades de radiación.
Es posible que esté expuesto a más radiación que otras personas si:
- Vive a gran altitud.
- Se somete a determinadas pruebas médicas (como radiografías o tomografías computarizadas) o tratamientos (como la radioterapia para el cáncer).
- Está expuesto al gas radón en su hogar.
Para comprender mejor la exposición a la radiación, puede resultarle útil comparar algunas fuentes habituales de radiación con la dosis estándar de una radiografía de tórax. Una radiografía de tórax emite cantidades muy pequeñas de radiación.
Por ejemplo:
- Tendría que pasar por un escáner de cuerpo completo de aeropuerto unas 1000 veces para recibir la misma cantidad de radiación que recibiría con una radiografía de tórax.
- Un vuelo en avión de 10 horas supone aproximadamente la misma exposición que una radiografía de tórax.
- Una mamografía equivale aproximadamente a cinco radiografías de tórax.
- Vivir a gran altitud (como en Denver) durante un año equivale aproximadamente a someterse a 5 radiografías de tórax.
- Una tomografía computarizada equivale aproximadamente a 200 radiografías de tórax.
¿Qué puede hacer para protegerse?
No se puede evitar la radiación que ocurre a su alrededor en la naturaleza. Pero hay algunas cosas que usted puede hacer para reducir la cantidad que recibe de fuentes artificiales.
- Tal vez le preocupe el riesgo de contraer cáncer al hacerse una tomografía computarizada. Si es así, hable con el médico sobre cuánta radiación puede darle esta prueba. Asegúrese de que necesita la prueba. Pregunte si hay otra prueba, como una ecografía o una resonancia magnética, que pueda hacerse en su lugar. En algunos casos, los beneficios de someterse a una tomografía computarizada superan el pequeño riesgo de padecer cáncer.
- Es posible que le preocupe la exposición a la radiación de un escáner de cuerpo completo en el aeropuerto. Si es así, pregunte si puede someterse a un registro manual en su lugar. (Sin embargo, la cantidad de radiación a la que se expone con uno de estos escáneres es muy baja).
- Si se ve expuesto a radiación a causa de un accidente nuclear:
- Espere a recibir instrucciones de las autoridades sanitarias y de emergencias. Le indicarán qué debe hacer. Dependiendo del tipo de accidente, es posible que le digan que se refugie donde está o, simplemente, que permanezca en el interior. No es necesario que abandone su ciudad a menos que las autoridades locales se lo indiquen.
- No tome tabletas de yoduro de potasio (KI) a menos que las autoridades locales se lo indiquen y el médico lo autorice. Estas tabletas pueden ser perjudiciales si no se toman de la forma adecuada. Ayudan a proteger la glándula tiroidea de los efectos nocivos del yodo radiactivo, que puede liberarse como consecuencia de un accidente nuclear. No le protegen frente a ninguna otra sustancia radiactiva.