Discectomía para una hernia discal lumbar

La discectomía es una cirugía destinada a extirpar el material de una hernia discal lumbar (en la zona lumbar) que ejerce presión sobre una raíz nerviosa.

A menudo se realiza mediante microdiscectomía, una técnica en la que se usa un microscopio especial para visualizar el disco y los nervios. Esta visión ampliada permite al cirujano usar una incisión más pequeña, lo que causa menos daño al tejido circundante.

Antes de extirpar el material discal, es posible que se extirpe un pequeño fragmento de hueso (la lámina) de la vértebra afectada. Este procedimiento se conoce como laminotomía o laminectomía. Permite al cirujano ver mejor la hernia discal.

Es posible que esté dormido o que le administren un medicamento para relajarle durante la cirugía. Si está despierto, le anestesiarán la zona. A menudo se anestesia la zona incluso si está dormido. Es posible que pueda volver a casa el mismo día de la cirugía. O quizá tenga que pasar la noche en el hospital o en el centro quirúrgico.

Qué esperar

Tras la cirugía, se le animará a levantarse de la cama y caminar en cuanto desaparezca el entumecimiento. A medida que se recupere, podrá reanudar lentamente el ejercicio y otras actividades.

Aquí tiene otras cosas en las que pensar:

  • Puede que al principio no se sienta cómodo sentado. Pero sentarse le resultará más cómodo con el tiempo.
  • Camine tan a menudo como pueda durante las primeras semanas. Levantarse a menudo para pasear le ayudará a reducir el riesgo de que se forme demasiado tejido cicatricial.
  • Muchas personas pueden volver al trabajo y a su rutina diaria poco después de la cirugía. En algunos casos, el médico puede sugerirle un programa de rehabilitación. Esto puede incluir fisioterapia y ejercicios en casa.
  • Si trabaja en una oficina, puede volver al trabajo en una semana o dos. Si su trabajo requiere un esfuerzo físico (como levantar objetos o manejar maquinaria que vibra) es posible que pueda volver al trabajo entre 4 y 8 semanas después de la cirugía.

Por qué se hace

La cirugía se hace para disminuir el dolor y permitirle recuperar el movimiento y la función normales.

Usted y el médico pueden plantearse la cirugía si:

  • Tiene dolor muy intenso en las piernas, entumecimiento o debilidad que le impiden realizar sus actividades cotidianas.
  • Los síntomas de su pierna no mejoran tras al menos 6 semanas de tratamiento no quirúrgico.
  • Los resultados de un examen físico muestran que tiene debilidad, pérdida de movimiento o una sensación anormal que probablemente mejore tras la cirugía.

La cirugía es una urgencia si padece el síndrome de la cola de caballo. Las señales incluyen:

  • Nueva pérdida de control de los intestinos o de la vejiga.
  • Nueva debilidad en las piernas (normalmente en ambas piernas).
  • Nuevo entumecimiento u hormigueo en las nalgas, la zona genital o las piernas (normalmente ambas piernas).

Cuál es su eficacia

La cirugía de una hernia discal lumbar da buenos resultados a muchas personas pero no a todas. En algunas personas, puede eliminar todos sus síntomas o la mayoría de ellos.

En un estudio de personas que padecían ciática causada por una hernia discal, las probabilidades de no tener síntomas o casi no tenerlos entre 3 meses y 2 años después eran algo mayores con la cirugía que con el tratamiento no quirúrgico. Pero, en general, la mayoría de las personas se sentían mejor con o sin cirugía.

En un estudio de personas que tenían entre 6 y 12 semanas de ciática grave relacionada con una hernia discal, se asignó a un grupo a someterse pronto a cirugía (el grupo de cirugía). El otro grupo (el grupo no quirúrgico) fue asignado a probar tratamientos no quirúrgicos durante 6 meses, seguidos de cirugía si sus síntomas no mejoraban. Se preguntó a ambos grupos sobre su recuperación 2 meses después de la cirugía o del inicio del tratamiento no quirúrgico. Las personas del grupo de cirugía se sentían mejor (más cerca de la recuperación completa) que las del grupo no quirúrgico. Pero después de 1 año, ambos grupos de tratamiento calificaron su recuperación más o menos igual.

Si no elige la cirugía ahora, puede cambiar de opinión más adelante si sus síntomas no han mejorado o han empeorado incluso con otros tratamientos. La cirugía parece funcionar igual de bien si se realiza en los 6 meses siguientes al inicio de los síntomas.

Riesgos

Como con cualquier cirugía, existen algunos riesgos.

  • La cirugía no siempre da resultado. O puede que no dé mejores resultados que otro tratamiento.
  • Existe un ligero riesgo de dañar la columna vertebral o los nervios.
  • Existe cierto riesgo de infección.
  • Existen riesgos con la anestesia.

Créditos

Revisado: 3 octubre, 2026

Autor: El personal de WebMD Ignite
Comité de revisión clínica
Todo el material educativo de WebMD Ignite es revisada por un equipo que incluye médicos, enfermeras, profesionales sanitarios avanzados, dietistas registrados y otros profesionales de atención médica.

Revisado: 3 octubre, 2026

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