Diabetes de tipo 1 en niños: Ejercicio seguro
Los niños con diabetes pueden practicar deporte de la misma manera que los niños sin diabetes. Cada niño reaccionará de forma diferente durante la actividad física. Los niños que utilizan insulina corren el riesgo de sufrir bajadas de azúcar durante y después del ejercicio.
Una buena planificación implica comprobar el nivel de azúcar en la sangre antes, durante y después del ejercicio. Lleve un registro de cómo afecta el ejercicio al nivel de azúcar en la sangre de su hijo. Utilizando sus registros, puede aprender a predecir cómo reaccionará su hijo al estar activo.
Estas son algunas cosas que puede hacer para ayudar a su hijo a hacer ejercicio de forma segura.
- Hable con el instructor de gimnasia y los entrenadores de su hijo acerca de cómo el ejercicio afecta el azúcar en la sangre. Los instructores y entrenadores tal vez no sepan las señales de un pico o bajón de azúcar en la sangre. Puede que tenga que explicar qué síntomas puede tener su hijo y cómo tratarlos.
- Hable con el médico de su hijo para ver si tiene sentido reducir la dosis de insulina que su hijo toma antes de hacer ejercicio.
- Haga que su hijo siempre use una pulsera o collar de alerta médica. Se pueden comprar en la mayoría de las farmacias. O pruebe con un tatuaje de identificación médica temporal. Todos estos productos pueden ayudar al personal médico a prestar la atención médica adecuada.
- Haga algunos planes previos al ejercicio. Haga una lista de control que usted y su hijo puedan seguir. Asegúrese de que su hijo también la use con el instructor de gimnasia o entrenador.
- Revísele a su hijo el azúcar en la sangre antes, durante y después del ejercicio.
- Asegúrese de que su hijo tenga el azúcar en la sangre dentro de los límites recomendados.
- Si el nivel de azúcar en la sangre de su hijo es superior a 250 mg/dL, es posible que necesite beber más líquidos. También puede que necesite comprobar si hay cetonas. Compruebe el nivel de azúcar en la sangre de su hijo durante la actividad para asegurarse de que está bajando.
- Inyecte la insulina antes del ejercicio en un lugar distinto de las partes del cuerpo que su hijo vaya a utilizar durante el ejercicio. Por ejemplo, si su hijo va a correr, no se la inyecte en la pierna.
- Considere darle a su hijo un alimento con azúcar de asimilación rápida antes del ejercicio. Si el azúcar en la sangre de su hijo se halla por debajo de los límites recomendados antes del ejercicio, considere darle a su hijo 15 gramos de carbohidratos de un alimento con azúcar de asimilación rápida. Estos alimentos incluyen comprimidos de glucosa, caramelos duros y jugo de frutas. Si su hijo va a hacer ejercicio muy intenso por más de 30 minutos, tal vez desee darle otros 15 gramos de carbohidratos de un alimento con azúcar de asimilación rápida. Los niños pequeños tal vez necesiten menos carbohidratos de alimentos con azúcar de asimilación rápida.
- Asegúrese de que su hijo beba abundante agua. Esto ayuda a evitar la deshidratación. (También puede usar bebidas deportivas para darle a su hijo los líquidos y azúcar necesarios).
- Hable con el médico acerca de tener glucagón a mano. Puede usarse si su hijo no puede tomar nada por vía oral o está inconsciente.
- Esté atento a los síntomas de una bajada de azúcar durante las 12 horas posteriores al ejercicio. Es especialmente importante hacerlo si se trata de una actividad nueva.