La diverticulosis es la formación de pequeñas protuberancias en el revestimiento del colon. En algunas personas, esto no causa problemas, pero en otras puede provocar inflamación e infección, lo que se conoce como diverticulitis. Los especialistas del Digestive Health Institute pueden ayudarte a controlar esta afección.

La diverticulosis es una afección común que afecta al menos al 30% de la población mayor de 50 años y hasta al 75% de las personas mayores de 80. La diverticulosis consiste en la formación de pequeñas bolsas en el revestimiento del colon. Creemos que estas bolsas se desarrollan durante la digestión cuando los alimentos presionan los puntos débiles y, con el tiempo, hacen que se expandan aún más. Esto compromete la integridad de la pared intestinal.
Estas protuberancias no causan síntomas en la mayoría de las personas. Sin embargo, en otras, la diverticulosis puede causar sangrado o inflamación e infección, denominada "diverticulitis". Es el sangrado o la diverticulitis lo que puede requerir tratamiento.
Síntomas y Diagnóstico
Diverticulitis - Los pacientes que desarrollan diverticulitis pueden presentar:
- Dolor abdominal y sensibilidad (a menudo en la parte inferior izquierda del abdomen).
- Fiebre.
Para diagnosticar la diverticulitis, deberás ser evaluado por un médico, quien podría obtener una de las siguientes pruebas:
- Análisis de sangre. Esta prueba puede detectar una infección.
- Tomografía computarizada. Esta prueba de imagen nos ayuda a detectar signos de inflamación o infección del colon.
- Enema de Bario. Esta prueba de imagen ilumina el colon para detectar signos de infección crónica.
Para tratar la diverticulitis, existen diversas opciones según la gravedad del episodio. La diverticulitis suele ser ambulatoria, pero en ocasiones requiere ingreso hospitalario:
- Modificación de la dieta. Podríamos indicarte que sigas una dieta de líquidos claros o reducir temporalmente la cantidad de fibra en tu dieta.
- Antibióticos. Muchos pacientes con diverticulitis responderán a un tratamiento antibiótico corto.
- Drenaje de la infección. Algunos pacientes requieren intervención para extirpar o drenar la infección que no se cura con antibióticos.
- Cirugía. Un pequeño porcentaje de pacientes con diverticulitis necesitará cirugía para extirpar la sección afectada del colon. En raras ocasiones, esto requiere una cirugía de emergencia. Más comúnmente, se trata de una cirugía programada que se realiza para tratar múltiples episodios de diverticulitis.
- Colonoscopia. Mediante un endoscopio insertado en el recto, examinamos el revestimiento del colon en busca de estas protuberancias, específicamente de dónde puede provenir la hemorragia. En ocasiones, podemos controlar el sangrado al mismo tiempo.
- Tomografía Computarizada. Esta prueba de imagen a veces permite identificar el vaso sangrante activo, lo que permite realizar una intervención inmediata para controlar la hemorragia.
- Cirugía. Si persiste el sangrado activo que no se puede controlar por otros medios, a veces se indica cirugía.
Hemorragia: Algunos pacientes pueden presentar sangrado de la protuberancia, lo que requerirá evaluación y tratamiento.
Vivir con la Afección
- Incluye alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales en tus comidas. ¡Nuestros dietistas certificados pueden ayudarte!
- Añadir un suplemento de fibra como Citrucel o Metamucil puede ser beneficioso. Sigue las instrucciones de la etiqueta del suplemento que prefieras.
- Bebe muchos líquidos.
- Haz ejercicio a diario.