Te ayudamos a sentirte como tú mismo otra vez.

Cuando los conductos que transportan los líquidos digestivos desde tu hígado o páncreas se estrechan — lo que se conoce como estenosis — el flujo normal puede bloquearse y causar síntomas incómodos. Pero no tienes que vivir con el dolor. Te ayudaremos a entender qué está ocurriendo y a crear un plan que se adapte a tu estilo de vida.
Una estenosis puede desarrollarse por varias razones, y conocer la causa puede ayudar a guiar el tratamiento más adecuado. Algunas causas comunes incluyen:
- Cirugía previa, pancreatitis o una lesión
- Enfermedades autoinmunes que afectan los conductos
- Cambios relacionados con el cáncer
¿Te suena alguno de estos síntomas?
Las estenosis pueden sentirse diferente en cada persona. Algunos signos comunes incluyen:
- Dolor abdominal
- Color amarillento en la piel o los ojos
- Fiebre o escalofríos
- Náuseas o vómitos
- Heces pálidas, grises o aceitosas
- Falta de apetito o picazón en la piel
Así es como podemos ayudarte.
Usamos pruebas seguras y modernas para darte una imagen clara de lo que está pasando — y, cuando es posible, tratamos el problema al mismo tiempo. Las pruebas pueden incluir:
- Análisis de sangre para revisar la función hepática y los niveles de bilirrubina
- Ecografía o tomografía computarizada (TC) para detectar obstrucciones o estrechamientos
- CPRE, que utiliza una endoscopía con sedación y rayos X para evaluar los conductos, y que puede tratar varios problemas durante el mismo procedimiento
- RM/RMCP para obtener imágenes detalladas de los conductos y del páncreas
El plan de tratamiento dependerá de la causa y la ubicación de la estenosis. Las opciones pueden incluir:
- Extracción de cálculos que bloquean un conducto
- Dilatación del conducto con un balón y colocación de un stent para mantenerlo abierto
- Extirpación de pequeños tumores cuando sea apropiado
- Medicamentos como analgésicos o enzimas pancreáticas
- Cirugía en casos más serios, especialmente si hay cáncer, para remover el área afectada o crear un bypass
Empieza hoy con estos pasos simples.
Tus decisiones diarias pueden apoyar tu recuperación y mejorar tu salud a largo plazo:
- Consume una dieta equilibrada rica en frutas y vegetales
- Mantén un peso saludable y niveles adecuados de colesterol
- Limita el consumo de alcohol y evita fumar
- Trabaja con nuestros dietistas y el equipo de atención para crear un plan personalizado